“Literatura y Revolución.” (L. Trotsky) Primera versión completa en castellano.

Literatura y RevoluciónEn un esfuerzo que nos llena de orgullo, ya se encuentra a la venta la primera versión completa en castellano de “Literatura y Revolución”, de León Trotsky. Una versión traducida directamente del ruso por Alejandro Ariel González, que recupera textos inéditos en nuestro idioma. Este volumen, no solo incluye “Literatura y Revolución” completa (la segunda parte, fuera del ruso, se había publicado solo en alemán), sino también notas, cartas y escritos de Trotsky sobre el tema que nunca habían sido traducidas del ruso, ni compilados en una misma edición. Literatura y Revolución de Ediciones ryr, se convierte hoy en la edición más completa de escritos de Trotsky sobre arte y literatura del mundo.

Sobre el libro

“En relación a personajes como Trotsky, que han protagonizado una historia que ellos mismos cuentan, hay que tener cuidado con el “efecto Sócrates”. Recuérdese que el maestro ateniense no escribió nada sino que es Platón quien lo presenta discutiendo con sus enemigos circunstanciales. El lector ingenuo toma a los sofistas como los presenta Sócrates, olvidando que la construcción del diálogo está hecha por su discípulo, que era “socrático”, aunque con diferencias sustantivas con su ilustre padre intelectual. Hay una doble mediación entre nosotros y los sofistas: ese Sócrates es el Sócrates de Platón y esos sofistas son los sofistas del Sócrates de Platón. Trotsky ocupa los dos lugares, el de Trotsky/Platón (el que cuenta) y el de Trotsky/Sócrates (el protagonista). Lo que Trotsky dice acerca de sus oponentes debe, entonces, ponerse entre paréntesis hasta leer directamente a los implicados. Este “efecto socrático” fomenta la ignorancia sobre el conjunto del debate, agiganta la figura de nuestro personaje y subestima la talla de sus antagonistas. Por sobre todo, lleva a una lectura religiosa. Este libro fue editado con la intención seria de combatir dicha lectura. Es, entonces, esencialmente anti-trotskista. No en tanto crítica destructiva de la reputación del personaje en cuestión, cuanto de la caricatura tan propia de la izquierda que dice defender el socialismo científico pero necesita apoyar su acción política, no en el análisis concreto de la situación concreta (la ciencia), sino en la referencia permanente al texto sagrado. No es Trotsky (ni Marx, ni Lenin) quien va a decirnos cómo actuar hoy, porque no puede hacerlo, esta realidad es la nuestra. Sólo un perverso ejercicio de ventriloquía, que busca evitarse la tarea de hablar por sí mismo, puede hacernos creer que los muertos no lo están. En dicho ejercicio, el que habla no es Trotsky, sino una caricatura ad hoc. Contra esa caricatura y en defensa de un análisis científico de los problemas que exige la transformación social está pensado este volumen. Por primera vez el lector de habla castellana podrá acceder a la edición original completa de Literatura y Revolución, en cuidada traducción directa del ruso. Además, este trabajo incluye todos los escritos de Trotsky sobre arte y literatura, junto a un completo estudio preliminar a cargo de Eduardo Sartelli y Rosana López Rodriguez.”

Sobre el autor

La vida de León Trotsky (1879-1940) resume, como la de pocos, la historia de los sueños y las frustraciones que despertó  en  miles de  socialistas la Revolución Rusa. Durante 1905 fue uno de los organizadores del primer soviet en San Petersburgo, y tras la derrota de la insurrección sufrió la prisión y la deportación. La Revolución de Febrero de 1917 lo sorprendió en el exilio. Se apresuró a retornar a Rusia, donde se integró nuevamente al soviet de Petrogrado. Confluyó en el Partido Bolchevique, integrándose a su dirección. Su balance de la experiencia previa resultó fundamental en la elaboración del programa de la Revolución, que Lenin plasmó en sus Tesis de Abril. Ya como dirección del partido, fue uno de los principales impulsores y organizadores de la insurrección de octubre. Entre sus contribuciones a la construcción del Estado Obrero encontramos la negociación de la paz con Alemania (el tratado de Brest-Litovsk) y la organización del Ejército Rojo. Luego de la muerte de Lenin, con el ascenso de Stalin ica. Él y sus compañeros fueron perseguidos, dentro y fuera de la URSS. Desde el nuevo exilio organizó la oposición comunista al stalinismo, fundando la IV Internacional. En 1940 muere asesinado en México, a manos de un sicario.

“El péndulo. Reforma y contra reforma en la policía de la provincia de Buenos Aires (1997 – 2002).” (M. Sain)

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En el tramo final del siglo XX el sistema de seguridad bonaerense colapsó. La crisis estructural puso sobre el tapete el perverso vínculo entre el gobierno provincial y un sistema policial institucionalmente autónomo y financieramente “autárquico”.

Lo que Marcelo Sain viene a demostrar con este libro es que la Policía de la Provincia de Buenos Aires es una obra de orfebrería de la política bonaerense. Y su principal instrumento de gobernabilidad: constituye los ojos, los brazos y los sentidos de la clase política provincial y, en particular, de aquellos sectores que han sido dominantes durante las últimas décadas. En el curso de estos años, “la Bonaerense” atravesó profundos procesos de reforma y contrarreforma: un péndulo político e institucional de enorme gravitación en la vida democrática. En esta obra imprescindible, el autor desarrolla la primera reforma y contrarreforma policial, poniendo especial énfasis en las relaciones político-policiales.

“La soledad de Maquiavelo” (L. Althusser)

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En esta colección de ensayos Althusser recorre un arco de reflexión que se extiende de mediados de la década de 1950 a finales de la 1970. Su suelo de posibilidad histórico se halla definido por la revolución mundial de 1968, la crisis del pensamiento eurocéntrico liberal y la liberación de la revolución teórica de Marx del lastre estalinista: estas tres líneas de fuga formaban el apasionante triángulo en el que las perspectivas más ricas de la teoría marxista operaron como vector desestabilizante de las teorías y modelos conceptuales heredados del pasado.

El marxismo iniciaba entonces una nueva fase creativa de crecimiento e innovación epistemológica y teórica: el diagrama teórico que arranca de Althusser pasa por el operasimo italiano y desemboca en el posestructuralismo francés, el pensamiento decolonial y el feminismo contemporáneo encuentra en estos ensayos un vivero exuberante de propuestas y contrapropuestas, que han no han dejado de inspirar su reflexión.

En los mismos comprobamos cómo Althusser pretendió dotar a la teoría marxista de credenciales materialistas adecuadas a la complejidad de su objeto teórico –la política de la lucha de clases de los sujetos proletarios– y de protocolos de cientificidad y rigurosidad aptos para pensar la realidad social y la reproducción de la dominación en el capitalismo contemporáneo. Ambas tareas se hallaban concebidas para hacer posible una política revolucionaria capaz de articular prácticamente la potencia de los sujetos productivos explotados en el capitalismo globalizado y susceptible de transformar de raíz las estructuras sociales actuales. Althusser piensa además el hilo rojo de la modernidad en sus elementos subversivos más poderosos, trazando puntos de la parábola que partiendo de Maquiavelo pasa por Spinoza para llegar a Marx y Lenin.